La voz de Dios nos habla a través de las personas que nos rodean. Te compartimos los siguientes consejos acerca de la misericordia:

  • Seamos misericordiosos así como Dios ha sido misericordioso con nosotros. Si damos misericordia, recibiremos misericordia.
  • Dios nos pide misericordia, no sacrificios.  Velemos por el bien del caído y no en juzgar su situación, fuimos llamados a ser la luz del mundo.
  • No cierres tu mano al que la necesita, amar al prójimo se traduce en misericordia, es ver a los ojos de la humanidad con compasión.
  • De la misma forma en que midamos a los demás, vamos a ser medidos. En vez de enfocarnos en la astilla en el ojo del prójimo, preocupémonos por nuestra relación con Dios y extendamos misericordia.