Job era un hombre que obedecía a Dios sin cuestionamiento alguno, siempre fiel. Su vida es un ejemplo de paciencia, fidelidad y justicia, pues a pesar de todas las pruebas que vivió, jamás dejó de confiar en Dios.

“Había una vez, en cierto país llamado Uz, un hombre muy bueno y honrado. Siempre obedecía a Dios en todo y evitaba hacer lo malo. Se llamaba Job, y era el hombre más rico en la región del este”. Job 1:1-2

Él llevaba una vida de mucha riqueza y armonía, hasta que un día lo perdió todo: su fortuna, sus diez hijos y su salud. Sus parientes y amigos tomaron estos problemas como castigo divino por grandes pecados y lo sacaron de la ciudad. Incluso su esposa tomó esta afirmación como verdadera y lo instó a acelerar el fin maldiciendo a Dios.

“Dios le preguntó: —¿Qué piensas de Job, mi fiel servidor? No hay en toda la tierra nadie tan bueno como él. Siempre me obedece en todo y evita hacer lo malo, y me sigue obedeciendo, a pesar de que me convenciste de hacerle mal sin ningún motivo. El ángel acusador le contestó: —¡Mientras a uno no lo hieren donde más le duele, todo va bien! Pero si de salvar la vida se trata, el hombre es capaz de todo. Te aseguro que si lo maltratas, ¡te maldecirá en tu propia cara!” Job 2:3-5

Es difícil que alguien reciba tantos males en tan corto tiempo, y perderlo todo en un momento sin explicación alguna. A pesar de todo el sufrimiento que Job enfrentó, él nunca desconfió de Dios ni lo maldijo, al contrario, creyó siempre en Él y esperó.

“«Reconozco tu gran poder; nadie puede impedirte llevar a cabo tus planes”. Job 42:2

 

VALORES CRISTIANOS DE JOB:

  • A pesar de todos los obstáculos y todas las pérdidas, siempre confío en Dios, en que todo lo que sucedía era parte de Su Plan y él debía esperar. Confía en la realidad sobrenatural, la existencia de Dios y que nada pasa por casualidad.
  • A pesar de las adversidades Job nunca recriminó a Dios por lo que sucedía, no lo culpó ni lo contradijo, fue obediente y aceptó cada situación. Aun cuando sus amigos lo invitaban a insultar a Dios y renunciar a su fe, Job se mantuvo siempre leal.
  • Job había vivido rodeado de riquezas, pero su vida no giraba alrededor de ellas. Supo desprenderse de sus posesiones y se sujetó siempre de la mano de Dios.

 

Este video muestra un resumen de su vida, los sufrimientos, las acusaciones y la restauración de aquel que siempre confío en Dios y esperó para ver la gloria de nuestro Señor.

 

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