Se acerca la navidad, una época de mucha expectativa, gozo y esperanza, y todos debemos preparar nuestro corazón para recibir una vez más al Salvador del mundo. Dediquemos tiempo a la reflexión sobre lo que Jesús nos enseñó, nuestra manera de actuar durante el año y qué cambios debemos realizar en nosotros para ser mejores personas.

“Su nacimiento te va a hacer muy feliz, y muchos también se alegrarán”. Lucas 1:14

A pesar de tanta distracción en los centros comerciales, en las fiestas, en los empaques y los moños brillantes, podemos y debemos asegurarnos que el centro de nuestra celebración sea Jesucristo.

“Aquel que es la Palabra habitó entre nosotros y fue como uno de nosotros. Vimos el poder que le pertenece como Hijo único de Dios, pues nos ha mostrado todo el amor y toda la verdad”. Juan 1:14

Recordemos que gracias a su paso por la tierra fueron perdonados nuestros pecados, tenemos un ejemplo perfecto a seguir y sabemos cómo ayudar a los necesitados. Nos toca ahora esforzarnos por parecernos más a Jesús, con lo que tendremos alegría y paz en nuestras vidas; sentiremos más amor y bondad por los demás.

 

CONSEJOS PRÁCTICOS PARA PREPARA NUESTROS CORAZONES:

  • Reflexión. Dedica tiempo a meditar acerca de las enseñanzas que Jesús nos dio y cómo las estás aplicando (o no) en tu vida. ¿Estás siendo tolerante con tu familia? ¿Brindas la mano a quienes más lo necesitan? ¿Tienes una comunicación constante con Cristo?
  • Oración. Es un tiempo propicio para acercarte aún más a nuestro Padre. Destina un tiempo en tu vida diaria para leer Su Palabra, meditar sobre lo leído, y orar. Agradécele por todas sus bondades y pídele que te renueve. Habla con Dios.
  • Ayuda al prójimo. Niños abandonados o huérfanos, abuelitos olvidados, personas sin recursos económicos… ¡Hay tanta necesidad en el mundo! Qué mejor periodo del año para acercarte a alguien y recordarle que Dios existe y le ama.

 

¿Tenemos lugar en nuestro corazón para recibir a Jesús? ¿Reflejan nuestras vidas que seguimos a Jesús? ¿Esperamos que esta navidad nos traiga paz, amor y felicidad? ¿Estamos abriendo nuestros corazones a la benevolencia, a la tolerancia y a la humildad? Examinemos nuestros corazones para agradar a Dios.